Topografía de las violencias de odio

Proponemos topografías porque las violencias extremas por razones de género no son abstractas:

No son solo estadísticas, son surcos en la piel social.
Son pliegues, fisuras, cicatrices que deja el odio sobre los cuerpos y los territorios.

Esta topografía es una manera de mirar lo que suele silenciarse.
Una forma de hacer visible lo que se insiste en ocultar,
lo distinto, lo que no encaja, lo que desborda.

Huellas de como narramos los femicidios, lesbicidios, travesticidios, transfemicidios, crímenes de odio contra nuestras orientaciones, nuestras identidades, nuestras existencias.
Violencias que son parte de una trama sistemática, una maquinaria social que normaliza la exclusión, que disciplina lo que disiente.

En este espacio ponemos sobre relieve esos odios.
Los señalamos, les sostenemos la mirada.
Para nombrarlos.
Para que no se borren.
Para que no se repitan.