FURIE
Furie, siempre!
“El motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo.
Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti,
Siempre!” –
Lohana Berkins









🖤 Somos Furie, con E
“Furia travesti, siempre”.
Eso nos enseñó Lohana.
Ni en su despedida fue tibia. Ni su lucha tuvo descanso.
Puso el cuerpo, la voz y el alma y dejó que ardiera.
Como ella, militamos sin pedir permiso.
Rasgamos el silencio, incomodamos,
y elegimos no domesticarnos.
Furie nace como eco y como grito.
Como homenaje, como herencia, como desobediencia afectiva.
Nacemos porque este mundo fue y sigue siendo brutal con quienes no encajamos,
con quienes nunca quisimos formar parte de su normalidad excluyente.
Y porque aunque fuimos muchas, nunca nos quisieron escuchar.
Escribimos Furie con E.
No por corrección, sino por exceso.
Porque no hay palabra que nos encierre.
Porque nuestras identidades desbordan los márgenes del lenguaje.
Se necesita de mucha furie para amplificar nuestras voces.
Las de las militancias maricas, tortas, travas, bisexuales, no binaries y de quienes resistimos desde todos los bordes.
Somos esas cuerpas que exigen derechos
mientras esquivan balas simbólicas y reales.
Somos esa insistencia que narra, denuncia, sobrevive.
¿Qué hacemos en Furie?
Resistimos en la palabra.
Sostenemos las memorias incómodas.
Nombramos lo que intentaron borrar,
no para cerrar la herida,
sino para que arda con sentido.
Contra el odio.
Contra el olvido.
Contra la tibieza que lo justifica todo.
